Mercado masivo vs mercado de lujo.
En el caso del consumo masivo, la rentabilidad depende del volumen de ventas. Productos y servicios como bebidas, moda, tratamientos de belleza, asesorías o estancias en hoteles requieren una comercialización constante y extensa para sostenerse en el mercado.
Por el contrario, el sector del lujo opera bajo una lógica completamente diferente. En lugar de enfocarse en la masificación, su prioridad es la exclusividad, el valor percibido y el posicionamiento premium. En este segmento, el volumen excesivo debilita la diferenciación y resta atractivo a la marca.
